Trump anunció nuevas medidas contra Canadá, amenazando con excluir productos canadienses de los programas de compras estatales de Estados Unidos. La decisión, publicada en redes sociales, se basa en la falta de reciprocidad comercial según la visión del mandatario. La medida entró en vigor como parte de una disputa comercial que se intensificó tras la imposición de aranceles por parte de Ottawa.

El presidente estadounidense exige que Canadá ofrezca una "reciprocidad plena y justa" para las empresas y agricultores nacionales. Esta exigencia se enmarca en una nueva fase de la tensión bilateral, que incluye represalias arancelarias. La postura de Trump refleja una postura dura en la negociación comercial, buscando equilibrio en las relaciones económicas entre ambos países.

Las medidas pueden afectar a sectores como la madera, los muebles y los cosméticos, ya que Canadá impuso aranceles sobre importaciones estadounidenses. Aunque no se especificaron detalles sobre la aplicación exacta, la amenaza refuerza la postura de Washington en la disputa comercial. La situación sigue siendo un punto de tensión entre los dos países, sin señales claras de solución inminente.