El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo energético con Venezuela que le otorga a su país el control sobre más de 65.000 millones de barriles de petróleo. La medida, anunciada en su plataforma Truth Social, fue calificada por Trump como "el mayor acuerdo petrolero de la historia".
El acuerdo, según lo detallado, implica el control del 21% de las reservas venezolanas bajo un sistema similar al de concesiones previo al año 1975. La iniciativa ha generado reacciones en Venezuela, donde la oposición y organizaciones como Provea han cuestionado su transparencia y legalidad.
La administración de Trump busca fortalecer su influencia en la industria petrolera venezolana, aprovechando la crisis del país. La medida también ha sido criticada por su impacto potencial en la economía y la transición democrática en Venezuela.
La noticia ha generado debate internacional, con algunos analistas que ven en el acuerdo una forma de presión económica sobre el gobierno venezolano.






















