En La Guaira, 40 niños no reclamados fueron sepultados como parte del homenaje a las víctimas del doble terremoto que afectó la región. La ceremonia, organizada por grupos locales y miembros de la comunidad, buscó rendir tributo a las pequeñas vidas perdidas en el desastre.
La tragedia ocurrió en un periodo en que la zona ya enfrentaba dificultades económicas y sociales. Los niños, cuyos cuerpos no fueron reclamados por sus familias, fueron enterrados en una ceremonia sencilla pero emotiva. Testigos cercanos describieron el clima de tristeza y respeto durante el acto.
La comunidad se reunió en un espacio público para honrar a los niños, con la presencia de líderes locales y vecinos. Aunque no se dieron detalles sobre las causas exactas del doble terremoto, se destacó la solidaridad entre los habitantes.
La ceremonia cerró con una oración por las víctimas y una promesa de reconstrucción. La situación sigue siendo objeto de análisis por parte de organismos locales y nacionales.
























