El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció una operación militar contra disidencias de las FARC en el departamento de Guaviare. La acción, que tuvo lugar en la zona fronteriza con Venezuela, resultó en la muerte de ocho combatientes, la captura de tres y la liberación de dos menores de edad. La operación forma parte de una campaña más amplia para debilitar las estructuras de los grupos rebeldes.
La operación fue coordinada con la Fuerza Pública y se enmarca en la lucha contra el terrorismo. Según fuentes oficiales, el objetivo es reducir la presencia de los disidentes en la región. La zona ha sido escenario de enfrentamientos entre facciones rivales de las FARC, lo que ha generado inestabilidad en la zona fronteriza. El gobierno ha prometido continuar con las operaciones para garantizar la seguridad en la región.
El mandatario colombiano llamó a la cúpula de la Fuerza Pública a un consejo de seguridad en Cúcuta para coordinar la respuesta al ataque terrorista. La operación se produce en un contexto de tensión entre Colombia y Venezuela, donde la presencia de grupos armados ha aumentado. La campaña militar busca poner fin a la actividad de los disidentes y reforzar el control estatal en la zona.

























