La Casa Blanca anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que otorga a Estados Unidos derechos sobre 17 campos de petróleo, con un total de 65.000 millones de barriles. El pacto, firmado con la empresa privada NABEP, establece un control de largo plazo sobre estas reservas.
El acuerdo incluye beneficios fiscales para Venezuela, estimados en 200.000 millones de dólares, y permite a Washington aprovechar reservas estratégicas. NABEP, con oficinas en el país, tendrá concesiones por un período de 100 años.
El presidente estadounidense prometió que Estados Unidos "se quedará con todo" el petróleo del acuerdo. La operación no implica costos para los contribuyentes norteamericanos.
El documento detalla que EE.UU. Obtendrá acceso preferencial al crudo venezolano, lo que podría reforzar su dependencia energética del país. El acuerdo se considera histórico por su alcance y duración.

























