Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el noroeste de Colombia, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El sismo, que ocurrió a una profundidad de 96 kilómetros, fue sentido en varias ciudades del país, incluyendo Bogotá, Medellín, Cali y Manizales. La emergencia provocó graves daños en la región, con reportes de edificios colapsados y viviendas dañadas.

El gobierno colombiano declaró oficialmente "desastre nacional" tras el sismo, que ya dejó al menos 111 muertos, según informes del presidente Abelardo de la Espriella. La prioridad actual se centra en el rescate de supervivientes atrapados entre los escombros. Múltiples repeticiones del sismo, con magnitudes entre 1,4 y 4,8, se han registrado en la zona afectada, según la prensa local.

La Unión Europea expresó su apoyo a Colombia y activó el sistema Copernicus para apoyar las labores de rescate, según un comunicado de la comisaria Von der Leyen. Aunque ciudades fronterizas como San Antonio del Táchira no reportaron daños, el terremoto afectó ampliamente el oeste del país, paralizando la actividad comercial en varios aeropuertos.