El gobierno estadounidense hundió tres petroleros iraníes en represalia por ataques a sus buques, según informes militares. El conflicto se desató tras una serie de ataques contra embarcaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz, que Estados Unidos atribuyó a Irán. En respuesta, las autoridades estadounidenses afirmaron que los buques atacados formaban parte de una red clandestina financiada por grupos regionales y que Irán no tenía medios para defenderlos.
Irán condenó la acción estadounidense como un "crimen de guerra", calificando los buques hundidos como civiles. El país advirtió que continuarían las consecuencias si los ataques se repitieran. A su vez, Irán anunció el desmantelamiento de un grupo terrorista vinculado a Estados Unidos e Israel, que preparaba atentados en el sudeste del país.
El conflicto ha elevado los precios de la gasolina en Estados Unidos, que alcanzó un récord de 4,14 dólares por galón, según la Asociación Americana de Automóviles. La tensión entre ambos países se intensifica en un contexto de crisis energética y confrontaciones regionales.
La situación ha generado alertas en Estados Unidos, donde se han retirado productos de aceite de oliva por la presencia de sustancias ilegales, aunque este hecho no está directamente relacionado con el conflicto con Irán.




























