Una devastadora riada, causada por el colapso de un glaciar, impactó la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, provocando una tragedia que ha dejado más de 270 muertos y cerca de 1 400 desaparecidos, según informaron autoridades locales. La emergencia ocurrió el miércoles por la mañana, y las primeras imágenes de rescate comenzaron a circular el día siguiente.

Los expertos de Estados Unidos y China concluyeron que el colapso del glaciar fue la causa principal del desastre, que afectó tanto a Nepal como a la región del Tíbet. Las inundaciones provocaron daños considerables en la zona, con cientos de personas aún buscadas.

Múltiples países, incluida Venezuela y Cuba, expresaron su solidaridad con las víctimas y con las autoridades locales. El gobierno venezolano destacó su acompañamiento, mientras que el canciller cubano lamentó los daños y las pérdidas humanas.

La situación sigue siendo crítica, con operativos de rescate en marcha y la comunidad internacional coordinando esfuerzos para ayudar a los afectados.