Tres jugadores del equipo argentino han sido sancionados tras el Mundial de fútbol. El defensa Lionel Paredes recibió una suspensión de 10 partidos, mientras que el mediocampista Nahuel Molina fue sancionado con 7 partidos y el delantero Thiago Almada con 1. La decisión fue tomada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) tras una investigación sobre el incident ocurrido durante el partido final contra la Francia.

La sanción se basa en el comportamiento de los jugadores durante el encuentro, donde se registraron acciones que violaron las normas de conducta. Paredes fue el más afectado, con una suspensión que podría impactar en la preparación del equipo para futuros torneos. Molina y Almada, aunque con sanciones más leves, también enfrentan restricciones en su participación.

La Confederación Sudamericana ha destacado la importancia de mantener un comportamiento deportivo y respetuoso durante los partidos. Los jugadores sancionados tendrán la oportunidad de cumplir su suspensión en partidos amistosos, lo que permitirá mantener su forma física sin afectar su disponibilidad en competencias oficiales.