Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el 10 de agosto, causando al menos 132 muertes y 570 heridos, según la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). La ciudad de Pereira, capital del departamento de Risaralda, fue una de las más afectadas, con un elevado número de fallecidos y daños significativos en edificios.

En Pereira, el colapso de varios edificios resultó en la muerte de una pareja venezolana, según informes locales. La zona sufrió graves consecuencias, con múltiples estructuras derrumbadas y personas atrapadas. La Asociación de Alcaldes reportó que las víctimas mortales se concentran en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, mientras que el balance de muertos se elevó a 169 y el de heridos a 668.

Las autoridades han iniciado labores de rescate y evaluación, mientras que el gobierno ha anunciado el envío de ayuda humanitaria. La situación sigue siendo crítica, con la población en alerta roja en varias ciudades. El sismo sigue siendo el evento más grave en la historia reciente del país.