Tres sismos ocurrieron en menos de diez minutos en el occidente de Colombia, reavivando recuerdos del gran terremoto de agosto. El primer movimiento fue de magnitud 4,9, seguido de otro de 4,1 y luego uno de 4,4. Los temblores fueron percibidos en distintos puntos de la región. Aunque no se reportaron daños significativos, la actividad sísmica ha generado preocupación entre la población.

Los sismos, aunque de baja intensidad, han sido registrados en áreas donde se han sentido con claridad. La comunidad local ha reaccionado con alerta, recordando la devastación causada por el terremoto de agosto. No se han emitido alertas de tsunami ni se han reportado heridos.

La zona occidental del país se encuentra en una región con actividad sísmica frecuente. Expertos han señalado que estos movimientos son comunes, pero la proximidad a la fecha del gran terremoto ha generado un clima de alerta. Las autoridades continúan monitoreando la situación.