La delegación venezolana, encabezada por la ministra de Petróleo e Hidrocarburos, Paula Henao, y el vicepresidente ejecutivo de PDVSA, Jovanny Martínez, asistirá a la reunión energética del G20 en Texas. Esta convocatoria se produce en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, donde el presidente estadounidense ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano.
A pesar de la presión estadounidense, Venezuela ha decidido participar en la reunión, lo que refleja una cierta apertura a la cooperación internacional en el sector energético. La participación de figuras clave del sector petrolero venezolano sugiere un interés en mantener diálogos sobre la producción y exportación de hidrocarburos.
La decisión de Trump de invitar a Venezuela al G20 ha sido recibida con cierta desconfianza en algunos sectores venezolanos, que ven en esta invitación una posible estrategia para influir en la situación política del país. Aunque no se ha confirmado la presencia directa de Maduro, la presencia de altas autoridades venezolanas en la reunión podría tener implicaciones diplomáticas.
La reunión en Texas se enmarca en un contexto internacional complejo, donde las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela siguen siendo tensas, pero donde aún persiste la necesidad de diálogo en asuntos energéticos.



























