La crisis migratoria en Ceuta ha generado una reacción internacional, con Estados Unidos respaldando la histórica reclamación de Marruecos sobre la zona. La Administración del ex presidente Donald Trump ha fortalecido su relación con Marruecos, cuestionando la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Esta postura se suma a la presión europea, donde veinte países han criticado las políticas migratorias de España y han pedido un refuerzo en los controles fronterizos.
Además, Estados Unidos ha elevado su nivel de advertencia de viaje para Ceuta tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos. Las autoridades estadounidenses recomiendan extremar precauciones y reconsiderar viajes a la zona. Esta medida refleja la preocupación por la situación migratoria, que ha generado tensión entre España y sus vecinos.
El ex vicepresidente de la UE, Josep Borrell, ha señalado que Israel y Estados Unidos reciben con satisfacción cualquier problema para España, según laSexta Xplica. Esta postura refuerza la percepción de que la crisis en Ceuta ha abierto nuevos frentes de presión internacional para España.
























