Messi llegó a Rosario tras la muerte de su padre Jorge, quien falleció a los 68 años después de una larga enfermedad. El astro argentino dio el último adiós en una ceremonia íntima, donde se mostró conmovido y emocionado. La despedida fue un momento de profunda tristeza para el futbolista, quien ha vivido con la presencia de su padre durante toda su vida deportiva.

Durante el Mundial, Messi enfrentó momentos de dificultad por la salud de su padre, pero contó con el apoyo de sus compañeros en la selección argentina. Esta solidaridad le permitió concentrarse en el torneo y alcanzar un nivel excepcional de rendimiento. A pesar de las emociones, el equipo se enfocó en el objetivo común, logrando un campeonato inolvidable.

Las imágenes de la despedida en Rosario muestran a Messi con una expresión serena, aunque con evidentes signos de dolor. La ceremonia fue acompañada por familiares y amigos cercanos, en un ambiente privado y respetuoso (la nación). Esta jornada marcó un punto de inflexión en la vida personal del jugador, quien ha tenido que enfrentar una pérdida profunda en un momento crucial de su carrera.