Líderes asháninkas de Perú y Brasil han alertado sobre el aumento de la presencia del crimen organizado en la frontera entre los departamentos de Acre y Ucayali. El 6 de julio, hombres armados invadieron el territorio indígena Kampa do Rio Amônia, lo que representa una nueva amenaza para la comunidad. Esta incursión ocurre un mes después de que dirigentes peruanos fueran amenazados, lo que ha generado preocupación entre las autoridades locales.
Los líderes indígenas de ambos países han llamado la atención sobre la necesidad de una respuesta coordinada entre Perú y Brasil. En la región, el narcotráfico, la construcción de carreteras ilegales y la violencia se han intensificado, poniendo en peligro la seguridad de los pueblos originarios. La situación ha generado un clima de inseguridad que exige una acción conjunta para proteger los territorios indígenas.






























