EE.UU. Exige a sus aliados en la región que abandonen el Consejo de la Paz Internacional (CPI) y no descarta una intervención militar en Cuba, según un anuncio del secretario de Defensa, Pete Hegseth. Esta postura se basa en la acusación de que el CPI representa un peligro para la soberanía estadounidense. La presión se manifiesta en un contexto de creciente tensión entre EE.UU. Y organismos internacionales que promueven la justicia y los derechos humanos.
En Colombia, el expresidente Álvaro Uribe ha respaldado operaciones militares conjuntas entre EE.UU. Y su país, lo que refleja una alineación estratégica en temas de seguridad. Esta postura contrasta con la oposición de organizaciones como Veteranos por la Paz, que se reúnen en Estados Unidos para defender a Cuba y Palestina, y rechazar las políticas migratorias del gobierno estadounidense. La convención de estos veteranos ha destacado su rechazo a las deportaciones de trabajadores migrantes y a las operaciones del ICE.






























