Equipos de rescate continúan buscando supervivientes en Nepal y Tíbet tras el desbordamiento de un lago glaciar que dejó más de 300 muertos. El desastre ocurrió el 26 de agosto, cuando un desprendimiento de hielo, roca y sedimentos en Nepal generó una avalancha que alcanzó el Tíbet, destruyendo comunidades, carreteras e infraestructura. Las autoridades y expertos investigan el colapso de un glaciar y el deshielo como posibles causas.

La ONU alerta sobre la dificultad para acceder a zonas más afectadas, mientras China refuerza sus labores de rescate con especialistas de bomberos de Beijing y Sichuan. En Nepal, los equipos de rescate comienzan a retirarse de zonas consideradas peligrosas. Se calcula que hasta tres millones de metros cúbicos de agua podrían ingresar a uno de los lagos represados del Tíbet en los próximos días.

Más de 1.400 personas se encuentran desaparecidas, según informes oficiales. La avalancha, provocada por un desbordamiento de lago glaciar, ha generado alertas sobre el impacto del calentamiento global en la región. Chile expresó su solidaridad con Nepal y China tras el desastre.

La situación sigue siendo crítica, con riesgo de nuevas inundaciones debido a la presión de los lagos represados. La comunidad internacional sigue de cerca los esfuerzos por encontrar a los desaparecidos y evaluar el daño causado.