Una gran cantidad de personas se vieron afectadas por una inundación repentina en Nepal, causada por el desbordamiento de un lago glaciar. El desastre, que ocurrió en la región de Kavre, dejó al menos 392 personas muertas y más de 1.400 desaparecidas. Las autoridades locales han estado trabajando para localizar a los afectados y proporcionar ayuda de emergencia.

El fenómeno, conocido como GLOF (desbordamiento de lago glaciar), ha sido un problema recurrente en la región. Aunque se han registrado casos similares en el pasado, esta vez el impacto fue más severo. Los científicos alertan sobre el riesgo creciente de estos eventos, especialmente en áreas montañosas con glaciares en retroceso.

La situación ha generado una gran preocupación en la comunidad internacional. Expertos en geología y clima han señalado que el cambio climático podría estar contribuyendo a la frecuencia y la intensidad de estos desastres. Mientras se continúa la búsqueda de sobrevivientes, se llama la atención sobre la necesidad de medidas preventivas y de adaptación ante futuras amenazas.