Una violenta riada, causada por el desprendimiento de un glaciar en la frontera entre Nepal y Tíbet, arrasó pueblos enteros y dejó al menos 350 muertos, según informes recientes. La tragedia ocurrió en una zona de difícil acceso, donde las carreteras y puentes fueron destruidos, dificultando las operaciones de rescate. Más de 1.400 personas permanecen desaparecidas, según las autoridades locales.

El desastre, denominado como un "tsunami desde el cielo", se originó cuando un bloque de hielo gigantesco se desprendió a 5.200 metros de altura, generando un alud de escombros que arrasó todo a su paso. Los expertos indican que el colapso del glaciar, probablemente causado por el aumento de temperaturas globales, provocó la riada.

Más de 500 turistas, la mayoría extranjeros, fueron declarados desaparecidos, muchos de ellos en el monte Kailash, un lugar sagrado para peregrinos. Algunos habían planeado participar en el festival hindú Janai Purnima, que se celebraba en la fecha del desastre.

Las autoridades continúan con operaciones de rescate en una zona muy afectada, mientras se evalúa el impacto total del desastre. El Servicio Geológico de Estados Unidos y China apunta al colapso del glaciar como causa principal del desastre.