Los centros de datos de Estados Unidos utilizaron aproximadamente 66.000 millones de litros de agua en 2023, según un informe reciente. Esta cifra representa un aumento significativo en el consumo hídrico relacionado con la tecnología. El crecimiento se atribuye principalmente al auge de la inteligencia artificial y otros avances tecnológicos que demandan más capacidad de procesamiento.
El informe destaca que el consumo de agua en estos centros ha triplicado en comparación con años anteriores. La mayor demanda se debe a la necesidad de enfriamiento de las instalaciones, un proceso que requiere grandes cantidades de agua. A medida que la inteligencia artificial se expande, se proyecta que este consumo continúe aumentando.
Los expertos advierten sobre la necesidad de implementar medidas sostenibles para reducir el impacto ambiental de estos centros. Algunas soluciones incluyen el uso de tecnologías de enfriamiento más eficientes y la reutilización del agua. Aunque no se mencionan planes concretos, el tema ha generado debate entre gobiernos y empresas tecnológicas.
























