El Banco Central lanzó dos nuevas monedas de $10 y $50, que comenzarán a circular gradualmente. Estas monedas se producen con una tecnología avanzada que busca optimizar los gastos en su fabricación. Aunque las monedas actuales seguirán circulando sin interrupción, el cambio representa una actualización en la emisión monetaria. La decisión busca mejorar la eficiencia en la producción y posiblemente adaptarse a nuevas necesidades económicas. El anuncio detalla que el proceso de incorporación será progresivo, lo que permitirá una transición suave hacia la nueva serie. La introducción de estas monedas refleja una estrategia para modernizar el sistema monetario del país.