Renovación Nacional (RN) ha iniciado conversaciones con la oposición para ajustar su proyecto de reforma de seguridad, con el objetivo de evitar su rechazo. Según fuentes del partido, la única forma de lograr un consenso es eliminar la propuesta de un "Estado de Seguridad Pública", un elemento que ha generado críticas. El partido busca así abrir un diálogo con el bloque opositor, liderado por el Partido Socialista (PS).
Además, se considera la posibilidad de fusionar el texto gubernamental con mociones presentadas por el PS, con el fin de encontrar un equilibrio entre las posturas. Esta propuesta busca reducir las tensiones y facilitar la aprobación del proyecto, que aún no ha sido discutido en profundidad.
La presión sobre el Presidente Sebastián Piñera se intensifica, ya que el PS y otros partidos han expresado su descontento con la propuesta original. La negociación se desarrolla en un contexto de polarización política, donde la seguridad sigue siendo un tema central en la agenda nacional.



























