Corea del Sur estima que Pyongyang podría poseer entre 80 y 120 armas nucleares, según declaraciones del ministro de Defensa surcoreano. Esta cifra, revelada tras comentarios del presidente estadounidense Donald Trump, refleja una creciente preocupación por la proliferación nuclear en la península coreana. Mientras tanto, China ha insistido en que la solución a las tensiones en la región radica en la eliminación de la política hostil de Estados Unidos hacia Corea del Norte. El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, destacó durante una reunión con el asesor de seguridad nacional surcoreano que es fundamental abordar las causas profundas del conflicto.

En otro frente, Beijing ha rechazado las acusaciones estadounidenses sobre un supuesto esquema de transbordo ilegal de mercancías. El portavoz del Ministerio de Comercio chino, He Yadong, defendió el comercio internacional normal y negó las alegaciones de Washington. Aunque no se mencionó directamente la relación con Corea del Norte, esta postura refuerza la postura de Pekín frente a las tensiones geopolíticas.

Paralelamente, el puerto de Chancay en Perú, construido por la empresa china COSCO Shipping, se ha convertido en un símbolo de la competencia entre Estados Unidos y China en América Latina. Controlado en un 60 por ciento por empresas chinas, este proyecto representa una presencia económica significativa en la región. La disputa por la influencia en América Latina se intensifica con la creciente inversión china en infraestructura.

La situación en la península coreana sigue siendo un punto de tensión, con Estados Unidos y Corea del Norte en una postura de confrontación. La comunidad internacional observa con atención los movimientos en la región, mientras China busca mediar y promover una solución diplomática.