Santiago enfrenta un cambio climático en la última semana de agosto, tras semanas de temperaturas elevadas. Según informaciones meteorológicas, la ciudad volverá a experimentar precipitaciones después de un periodo de calor intenso.
Las temperaturas en la capital chilena alcanzaron valores cercanos a los 24 °C durante el fin de semana, lo que marcó un descenso en comparación con las semanas anteriores. Esta variación climática ha generado un aumento en la humedad del aire, lo que ha permitido la reaparición de las lluvias.
La llegada de las precipitaciones representa una señal de alivio para la ciudad, que ha estado sufriendo sequías en algunos sectores. Sin embargo, los expertos advierten que este cambio no es permanente y que las condiciones climáticas pueden seguir siendo inestables en las próximas semanas.
La población local ha respondido con cierta expectativa a la posibilidad de lluvia, especialmente en áreas donde la sequía ha afectado la agricultura y el abastecimiento de agua.


























