El presidente chileno José Antonio Kast rechazó este miércoles la presión generada por las declaraciones del comandante argentino Gustavo Valverde, quien afirmó que el Estrecho de Magallanes pertenece a la soberanía del país trasandino. Kast explicó que no exigirá al presidente argentino Javier Milei firmar la derogación de un decreto relacionado con la zona, al considerar que los tratados internacionales ya establecen claramente la soberanía chilena sobre el territorio.

Las palabras de Valverde habían generado un debate en la región, con críticas a la postura argentina sobre la zona marítima. Kast destacó que no hay dudas sobre el control chileno del Estrecho, basándose en acuerdos vigentes. Aunque no se mencionó directamente la postura de Milei, el mandatario chileno dejó claro que la cuestión está resuelta en el marco legal.

Mientras tanto, el Congreso chileno aprobó una comisión para investigar posibles vínculos entre el presidente y figuras como Fernando Cerimedo, relacionados con el uso de bots en campañas políticas. Esta decisión refleja la complejidad de la política chilena, donde temas de soberanía y transparencia se entrelazan.

La reforma de seguridad presentada por Kast también ha sido cuestionada por sectores oficialistas, quienes advierten que podría debilitar los controles democráticos. A pesar de esto, Kast mantiene su postura sobre el Estrecho, basada en tratados internacionales.