El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, acusó a China de bloquear la declaración conjunta del G20 sobre desequilibrios comerciales y dependencia de exportaciones. Según Bessent, 19 países respaldaron la propuesta, pero China se negó a aceptar varios párrafos clave, incluyendo temas sobre seguridad en el Estrecho de Ormuz y desequilibrios globales.

Bessent explicó que pidió a otros países adoptar el enfoque de Donald Trump, que incluye gravámenes y herramientas para reducir desajustes comerciales. Sin embargo, solo China rechazó esa línea de acción. La China no respondió directamente a los comentarios de Bessent, pero insistió en que "todas las partes deben tener una visión integral".

La tensión surgió durante una reunión de ministros del G20, donde se discutieron cuestiones económicas globales. La falta de consenso refleja las diferencias entre Estados Unidos y China sobre el papel de las exportaciones en la economía mundial. La declaración final fue pospuesta, lo que ha generado preocupación sobre la estabilidad del diálogo multilateral.