Irán lanzó ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico como represalia por nuevos bombardeos estadounidenses contra territorio iraní. La ofensiva se produjo el miércoles, según informes de medios locales. Las autoridades iraníes confirmaron que al menos 18 personas murieron y 68 resultaron heridas en los ataques, que afectaron varios puntos del país.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos de la Guardia Revolucionaria de Irán el martes. El ataque estadounidense tuvo lugar en respuesta a una boda en el pueblo de Kuhestak, donde proyectiles norteamericanos alcanzaron una vivienda, causando la muerte de cuatro civiles y heridas a 68 personas.

Teherán prometió una "respuesta contundente" tras los bombardeos, mientras que Pakistán reiteró su compromiso con el diálogo pese a la escalada de tensiones. Las acciones en el Golfo continúan generando inestabilidad regional, con efectos en los mercados financieros y en la percepción de riesgos geopolíticos.