El gobierno estadounidense y Venezuela han firmado un acuerdo petrolero que otorga a Estados Unidos el control sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas de crudo. El pacto, aprobado por el Parlamento venezolano, permite a Washington gestionar una quinta parte de las reservas del país. El secretario de Energía, Chris Wright, destacó la importancia de la inversión estadounidense en el sector petrolero venezolano.
El acuerdo incluye la supervisión de 17 campos estratégicos durante 25 años. La congresista María Elvira Salazar defendió la reorganización electoral supervisada como parte de la estrategia para garantizar la estabilidad en Venezuela. Aunque el gobierno chavista otorgó concesiones petroleras, el acuerdo fue firmado con una empresa privada, NABEP, en la que EE.UU. Tiene participación del 35%, según el senador Marco Rubio.
Chevron, una empresa estadounidense, anunció nuevas inversiones en Venezuela tras la aprobación del acuerdo. La Casa Blanca lo calificó como el "mayor acuerdo petrolero de la historia". A pesar de las garantías ofrecidas, los grupos energéticos internacionales siguen sin confiar plenamente en la seguridad jurídica en Venezuela.


























