La tensión entre Estados Unidos e Irán se intensifica en el estrecho de Ormuz, donde el tránsito de buques disminuye tras un nuevo ataque contra un buque granelero. Según datos de Kpler, el número de cruces confirmados se redujo a 10 en la última jornada, tras la muerte de un marino. El mercado petrolero sigue en estado de alerta, con fluctuaciones constantes.

Estados Unidos y Irán enfrentan una situación cada vez más crítica, con Irán amenazando a los países del Golfo que apoyen a Washington. Los Emiratos Árabes Unidos han decidido suspender el comercio con Estados Unidos, lo que refuerza la tensión en la región. Mientras tanto, la presión económica y militar de EE.UU. No logra convencer a Irán para nuevas concesiones, según declaraciones del presidente del Parlamento iraní.

Las negociaciones entre ambos países se han congelado, con Estados Unidos cambiando su estrategia hacia una política de "estrangulamiento económico". Esta postura ha generado más inestabilidad en el Golfo, donde la seguridad marítima es un tema prioritario. A pesar de esto, la demanda de oro y la estabilidad de los bonos estadounidenses muestran una cierta calma en otros sectores económicos.

La situación sigue siendo delicada, con el riesgo de escalada en la región. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de ambos países, buscando evitar un conflicto que podría afectar a toda la zona.