Donald Trump y la líder interina chavista Delcy Rodríguez anunciaron un acuerdo que otorgaría a Estados Unidos el control sobre una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas. El pacto, según fuentes, permitiría a las empresas estadounidenses acceder a una cantidad significativa de petróleo, mientras que Venezuela obtendría seguridad jurídica y estabilidad política. La reunión entre Trump y ejecutivos petroleros en la Casa Blanca ocurrió días después del anuncio del acuerdo.
El acuerdo fue criticado por algunos como una farsa política, con algunos medios describiéndolo como una "cien años de soledad". Aunque Rodríguez confirmó la existencia del pacto, la situación en Venezuela sigue siendo compleja, con tensiones políticas internas. La operación busca, según fuentes, garantizar la inversión en el sector hidrocarburo, algo que el gobierno venezolano ha buscado durante años.
La decisión de Trump se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer la presencia estadounidense en América Latina, aunque el impacto en la región sigue siendo objeto de debate. Mientras tanto, el gobierno estadounidense enfrenta otros desafíos, como la amenaza de cierre gubernamental y las tensiones con Irán.


























