La administración de Donald Trump y el gobierno de Venezuela han firmado un acuerdo petrolero de 100 años, según informes recientes. Este pacto otorga a Estados Unidos derechos sobre el 20% de las reservas probadas del país, mientras que Venezuela mantiene el control sobre el resto. El acuerdo, revelado por The Wall Street Journal, incluye la explotación de 17 campos petroleros con aproximadamente 65.000 millones de barriles de crudo.

La empresa privada North American Blue Energy Partners, dirigida por Alejandro Betancourt, se encargará de la perforación en estos campos. Según el acuerdo, se planea activar más de 50 taladros para aumentar la extracción. La decisión de Venezuela sobre su permanencia en la OPEP dependerá de su gobierno, según declaraciones de Trump.

El pacto ha generado controversia internacional, con críticas sobre la legitimidad del gobierno venezolano. Aunque Estados Unidos se compromete a respetar las decisiones de Caracas, el acuerdo ha sido visto como una forma de influencia económica. La operación se llevará a cabo bajo el marco legal vigente, con el objetivo de reactivar la industria petrolera venezolana.