El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, visitó la fuente de abasto de Paso Seco, un punto clave para el suministro de agua a La Habana. La zona, estratégica para garantizar el acceso al recurso hídrico en la capital, está siendo intervenida con mantenimiento y mejoras tras la instrucción del mandatario. La visita se enmarca en el contexto de una situación crítica en el suministro de agua potable, según informes recientes.

La crisis energética, provocada por el bloqueo estadounidense y el cerco petrolero, ha afectado la capacidad del país para mantener los niveles de servicio. Díaz-Canel destacó la importancia de asegurar el bombeo de agua, especialmente hacia el sur y el centro de la ciudad. Las autoridades han iniciado acciones para fortalecer la infraestructura y garantizar la continuidad del suministro.

La normativa ambiental también se ha visto impactada por la situación. Empresas certificadas bajo la norma NC-ISO 14001:2015 están revisando sus procesos para adaptarse a los desafíos actuales. La transición hacia una nueva versión del sistema de gestión ambiental busca mejorar la sostenibilidad en el contexto de las limitaciones actuales.

La visita del presidente refleja la prioridad dada al acceso al agua, un recurso vital en una ciudad con desafíos logísticos y operativos. Las medidas tomadas buscan mitigar los efectos de la crisis y garantizar la calidad del servicio a la población.