Senadores opositores rechazaron públicamente las acusaciones de incitación a golpe lanzadas por el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, quien afirmó que la presidenta Keiko Fujimori tendría apoyo si disolviera el Parlamento. Esta declaración generó reacciones en la sociedad y en el ámbito político, con críticas a la forma en que se manejan las tensiones internas del gobierno.
Durante una actividad oficial en Tacna, Keiko Fujimori fue lanzada un huevo por un manifestante, lo que reflejó la polarización social en el país. Este incidente ocurrió durante la Procesión de la Bandera, celebración del 97 aniversario de la reincorporación de Tacna al Perú. La reacción del público sugiere un clima de descontento hacia la administración actual.
La situación política en Perú se vuelve cada vez más compleja, con acusaciones de manipulación y desestabilización. A pesar de las protestas, la presidenta mantiene su postura, lo que alimenta el debate sobre la legitimidad de su mandato. La tensión persiste, con el riesgo de una escalada de conflictos.

















