La discoteca Jet Set de Santo Domingo, propiedad de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, entrará en juicio este viernes por homicidio involuntario tras el colapso del techo que dejó 236 muertos y 180 heridos en abril de 2025. El caso, uno de los más graves de la historia del país, ha generado un debate nacional sobre seguridad en eventos masivos.
El juicio, que se llevará a cabo en un tribunal local, enfrentará a los dueños de la discoteca por posibles negligencias en la estructura del local y en la gestión de la seguridad. Aunque no se ha confirmado aún la culpabilidad de los acusados, la investigación continúa bajo la supervisión de la policía y organismos de control.
La tragedia ha movilizado a la sociedad dominicana, con manifestaciones y llamados a reformas en las normativas de seguridad. Mientras, las familias de las víctimas exigen justicia y transparencia en el proceso judicial. El caso sigue abierto y no se ha anunciado aún la fecha exacta de la sentencia.

















