Estados Unidos y Irán continúan escalando el conflicto en Oriente Medio, con nuevos bombardeos y represalias en Jordania. Según informes, Irán atacó bases estadounidenses en el país árabe como respuesta a los bombardeos previos lanzados por Washington contra posiciones iraníes. La Guardia Revolucionaria iraní anunció el ataque, señalando que se trató de una represalia directa.

La tensión entre ambos países ha aumentado en los últimos meses, con Estados Unidos coordinando ataques contra Irán junto con Israel. La escalada ha llevado a una serie de incidentes en el Golfo Pérsico, incluyendo ataques a instalaciones petroleras. Mientras tanto, el OIEA ha expresado su desconocimiento sobre la ubicación del material enriquecido iraní, lo que refleja la complejidad del escenario nuclear.

El conflicto ha generado preocupación internacional, con llamados a la calma y a evitar un desastre regional. Aunque no hay confirmación de bajas, la situación sigue siendo crítica. La escalada de hostilidades pone de relieve la inestabilidad en la región y la falta de diálogo entre las partes en conflicto.