Perú ha decidido romper sus relaciones diplomáticas con Irán, anunció el gobierno peruano en un comunicado. La decisión, tomada en medio de la creciente tensión en Medio Oriente, se debe principalmente a las restricciones impuestas por Irán a la navegación y al comercio internacional a través del estrecho de Ormuz, clave para el transporte marítimo global.

Las autoridades peruanas señalaron que las medidas iraníes afectan directamente el comercio y la movilidad de mercancías, lo que ha generado preocupación en el gobierno. Además, se mencionó la deriva democrática en Irán y las tensiones entre ambos países, que han sido objeto de análisis por expertos internacionales.

El analista peruano Óscar Vidarte expresó su desaprobación por la ruptura, considerándola un alineamiento con Estados Unidos. Aunque el gobierno peruano mantiene las relaciones consulares, la decisión refleja una postura más crítica hacia las políticas iraníes en la región.

La situación se complica con los ataques de Irán contra bases estadounidenses en el Medio Oriente, que han intensificado las tensiones. Perú, al tomar esta decisión, busca proteger sus intereses económicos y geopolíticos en un contexto de inestabilidad regional.