El presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunciaron la firma de un acuerdo sobre las reservas de petróleo del país sudamericano. Según informes, Estados Unidos se adjudicaría el control de un quinto de las reservas petroleras venezolanas, consideradas las mayores del mundo. La noticia fue difundida por varios medios, incluyendo Prensa Latina y Radio Angulo, que destacaron el acuerdo como un hito en la relación entre ambos países.
El PSUV, partido del gobierno venezolano, expresó su apoyo a Delcy Rodríguez por el acuerdo, considerándolo un logro en la materia energética. Sin embargo, organizaciones como el Consejo Superior de la Democracia Cristiana advirtieron sobre la falta de transparencia en la transición política y en el manejo del petróleo. Algunos medios, como El Siglo de Torreón, señalaron que Venezuela regalaría crudo a Estados Unidos, mientras que otros cuestionaron si el acuerdo era un negocio o un expolio.
El acuerdo, según fuentes, permitiría a Estados Unidos controlar 65 mil millones de barriles de petróleo, lo que podría tener implicaciones significativas en la economía venezolana y en la geopolítica regional. La situación sigue siendo objeto de análisis y debate, especialmente en un contexto donde la estabilidad política y económica del país sigue siendo incierta.

















