China envió suministros de ayuda humanitaria a Nepal tras la tragedia causada por una avalancha de hielo y rocas. La causa fue identificada como la fractura de un glaciar en la ladera sur del macizo Lirung, lo que desencadenó el deslizamiento. La riada arrasó poblados y dejó al menos 750 muertos, con más de 3.000 personas aún desaparecidas. Las autoridades chinas evacuaron a sus equipos de rescate ante el riesgo de una nueva crecida.

Nepal solicitó asistencia urgente a la comunidad internacional y a países como China, que envió nuevos suministros y expertos en rescate. La riada, que recorrió unos 22 kilómetros en seis minutos, cubrió toda la zona afectada. La causa del desastre fue atribuida al colapso de un glaciar tras años de calentamiento global.

Los equipos de rescate continúan buscando supervivientes en zonas remotas, mientras se evalúa el daño causado. La tragedia ha generado una respuesta internacional, con múltiples países ofreciendo apoyo. La situación sigue crítica, con riesgo de nuevas emergencias en la región.

China confirmó que la riada fue causada por el colapso de un glaciar, un fenómeno que se ha vuelto más frecuente en la zona debido al cambio climático. La ayuda humanitaria incluye tiendas de campaña, mantas y kits de emergencia, mientras se trabaja para estabilizar la zona afectada.