El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar reanudó sus operaciones comerciales el 1 de septiembre en un terminal temporal. Esta reapertura marca el inicio de una modernización que se espera completar para 2050. El primer tramo del sistema permitirá atender a unos 1.260 pasajeros simultáneos, equivalente al 30 o 35 por ciento de su capacidad previa. La operación se realiza en condiciones limitadas, con una infraestructura provisional que servirá como base para futuras expansiones. Esta decisión representa un paso hacia la recuperación del sistema aéreo venezolano, afectado por años de crisis. La reapertura se produce en un contexto de esfuerzos por mejorar la conectividad del país.