La crisis en Ceuta sigue abierta un mes después de los retornos masivos de migrantes. La mayoría de los ciudadanos que cruzaron la frontera regresaron a Marruecos en las primeras 48 horas, pero miles aún permanecen en la ciudad. El gobierno español ha establecido un mando único y busca apoyo de la UE, mientras enfrenta críticas internas.

Una ciudadana denunció en una emisión de radio la falta de control del gobierno sobre la situación. La inseguridad y el colapso sanitario han sido señalados como consecuencias de la afluencia migratoria. Analistas sugieren que Marruecos ejerce presión sobre España mediante el control de la inmigración.

Las relaciones entre España y Marruecos han sido testigos de tensiones históricas, incluyendo un viaje de Juan Carlos I que generó una crisis diplomática. En la última cumbre, el presidente Sánchez y el líder marroquí Aziz Akhannouch mantuvieron un silencio que se interpretó como política exterior.

La situación sigue sin resolver, con el gobierno buscando soluciones mientras la ciudad autónoma enfrenta desafíos complejos.