La riada que arrasó la cuenca del río Bhote Koshi en Nepal y el Tíbet ha dejado al menos 669 personas muertas, según el último balance oficial. El número de desaparecidos se mantiene cerca de 3.000, con cifras que aún no se han estabilizado. El desastre, causado por la ruptura de un glaciar, ha afectado profundamente la región fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China.
Las autoridades continúan con las labores de rescate en la zona, aunque el riesgo de nuevas riadas persiste. En el Tíbet, equipos de rescate trabajan en la zona de Gyirong, donde se registró el impacto más fuerte del desastre. Aunque dos ciudadanos españoles desaparecidos han sido localizados y se encuentran en buen estado, el tercer español sigue siendo buscado.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su apoyo al país afectado. El presentador Jesús Calleja, originario de Nepal, envió un mensaje de solidaridad desde su país de origen. La situación sigue siendo crítica, con miles de personas en zonas de difícil acceso y condiciones climáticas adversas que complican los esfuerzos de ayuda.
La represa natural formada por lodo y rocas sigue siendo un foco de atención, ya que podría generar nuevas inundaciones. Las autoridades locales y internacionales coordinan acciones para garantizar la seguridad de los supervivientes y evitar nuevos desastres.

























