El volcán Etna, el más alto de Europa, ha vuelto a mostrar actividad eruptiva, causando interrupciones en el tráfico aéreo en la isla de Sicilia. El aeropuerto de Catania-Fontanarossa permanece cerrado debido a la acumulación de ceniza volcánica, lo que ha generado desorden en los vuelos. Esta situación ha trascendido a Malta, que también ha sufrido afectaciones por la nube de ceniza generada.
La erupción, que se ha intensificado en las últimas horas, ha provocado columnas de ceniza que han alterado las condiciones de visibilidad en el Mediterráneo. Las autoridades han alertado a los pasajeros sobre la posibilidad de retrasos y cancelaciones. A pesar de los esfuerzos por restablecer el servicio, el cierre del aeropuerto continúa, lo que ha generado preocupación entre los viajeros.
La actividad del Etna ha sido constante en la zona, lo que ha obligado a los operadores a tomar medidas preventivas. La situación se mantiene en observación, con la esperanza de que la actividad se estabilice pronto. Mientras tanto, los afectados buscan alternativas para reorganizar sus viajes.


























