La tensión entre España y Marruecos se agudiza tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, con el gobierno español acusado de no cumplir con su compromiso de recibir a los inmigrantes. El diputado del partido Izquierda Unida, Maíllo, alerta de que Marruecos utiliza a los migrantes como herramienta de presión contra la soberanía española. A su vez, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, exige protocolos para evitar nuevas oleadas de inmigrantes, mientras que el Partido Popular pide al gobierno que aclare sus contactos con Marruecos.
El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha criticado la política migratoria española, asegurando que Rabat intenta evitar la salida de sus ciudadanos hacia España. Marruecos amenaza con suspender el pacto de extradición con España por la falta de reciprocidad. Por su parte, Vox exige que Marruecos asuma los gastos derivados del asalto a Ceuta y solicita medidas para proteger la soberanía nacional.
La Guardia Civil ha comenzado a instalar una nueva barrera marítima en Melilla, similar a la colocada en Ceuta, para reforzar el control fronterizo. Esta medida se produce tras la entrada masiva de migrantes a nado, lo que ha generado una crisis migratoria en la región. La situación sigue siendo delicada, con el gobierno español buscando soluciones mientras enfrenta presiones internas y externas.


























