El gobierno español ha anunciado la prórroga de la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, una decisión que ha generado reacciones en el sector energético y entre partidos políticos. La medida, publicada en el Boletín Oficial del Estado, mantiene la operación de la planta en el sur de Andalucía durante cuatro años adicionales.

El sector nuclear, representado por el lobi Foro Nuclear, ha pedido al gobierno aprovechar este periodo para revisar las condiciones regulatorias y tributarias que afectan al sector. Aunque la decisión mantiene la continuidad de Almaraz, el Foro Nuclear considera que es necesario repensar el papel de la energía nuclear en el modelo energético español.

El Partido Popular ha calificado la prórroga como una «mini prórroga» y ha exigido la suspensión de los cierres nucleares. Por su parte, los sindicatos exigen garantizar el empleo en la planta, mientras que las patronales apoyan la decisión y piden una revisión de la política nuclear general.

La decisión ha sido recibida con críticas y respaldos distintos, reflejando la complejidad del debate energético en España.