Los vecinos de Ceuta denuncian un colapso institucional mientras el Gobierno se apoya en Marruecos para evitar nuevas avalanchas migratorias. La tensión en la ciudad autónoma ha aumentado tras semanas de presión migratoria, con habitantes que describen la situación como un "caos". A pesar de la movilización policial, el Ejecutivo ha recurrido a la colaboración con Rabat para contener la crisis.
El Partido Popular ha criticado la respuesta del Gobierno, señalando que solo 60 efectivos han sido movilizados para la crisis, mientras que se utilizaron 33.600 para el eclipse lunar. El PP acusa a Interior de "improvisación e incapacidad" y afirma que casi 9.000 migrantes aún permanecen en la ciudad. Mientras tanto, el CGPJ y el Ejecutivo niegan que pueda suspenderse el derecho de asilo en Ceuta, reforzando la legislación nacional y los tratados internacionales.
El PP también ha vuelto a exigir al Senado que el ministro de la Seguridad, Marlaska, explique la crisis, pese a su plantón anterior y al rechazo del Gobierno. La situación sigue siendo delicada, con el riesgo de nuevas presiones migratorias si no se toman medidas adicionales. El Gobierno mantiene su enfoque en la colaboración con Marruecos para evitar un nuevo desbordamiento.






























