Un vuelo de Iberia ha permitido a científicos y pasajeros observar un eclipse solar total desde una altitud de 11.000 metros. El avión partió de Madrid y se dirigió hacia el norte, pasando cerca de Palencia, donde se produjo el fenómeno astronómico. Los investigadores del proyecto Shelios utilizaron la ocasión para estudiar la morfología del Sol durante el eclipse. Además, analizaron cómo la observación del evento afectó el comportamiento y las emociones de los pasajeros. El vuelo fue una experiencia única, ya que los científicos y curiosos pudieron contemplar el eclipse desde una perspectiva inédita. La combinación de ciencia y turismo ha generado un interés especial en este tipo de viajes. La experiencia ha sido destacada por los participantes, quienes han valorado la oportunidad de ver el fenómeno en condiciones privilegiadas. Este tipo de vuelos especiales se ha convertido en una forma novedosa de acercarse a fenómenos astronómicos.