El gobierno marroquí estudia suspender el acuerdo de extradición con España tras la crítica del ministro de Justicia marroquí a Madrid por aceptar y regularizar a migrantes. La tensión entre ambos países se profundiza con la complejidad del retorno de menores no acompañados, cuya situación se ha convertido en un punto clave en las negociaciones.
Mientras la mayoría de los adultos migrantes que entraron a Ceuta durante la crisis de julio han regresado al Maroc, los menores siguen en una situación pendiente. El país árabe ha solicitado su retorno y se ha mostrado dispuesto a colaborar con España para identificarlos y garantizar su cuidado. Sin embargo, la condición de estos jóvenes, que no pueden ser simplemente devueltos, complica el proceso.
España y Marruecos enfrentan desafíos en la gestión de esta población vulnerable. La falta de una solución clara ha generado incertidumbre sobre el futuro de los menores, mientras ambos gobiernos buscan un equilibrio entre la legalidad y la protección de los derechos humanos.



























