Las inundaciones que azotaron la frontera entre el norte de Nepal y el Tíbet, en China, dejaron al menos 390 muertos y cientos de desaparecidos, según informes preliminares. El desastre, causado por el colapso de un glaciar, generó una riada que arrasó comunidades en ambos países. Autoridades locales indicaron que el número de víctimas podría aumentar a medida que se realicen más evaluaciones.
El Servicio Geológico de Estados Unidos y expertos chinos señalaron que el deshielo acelerado por el calentamiento global fue un factor clave en el colapso del glaciar. Las imágenes mostraron un alud de barro que invadió el puerto chino de Gyirong, destruyendo infraestructuras y dejando el área en estado de emergencia.
Mientras se intensifica el esfuerzo de rescate, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile monitorea a los ciudadanos chilenos en la zona. Aunque no se han reportado víctimas chilenas, la situación sigue siendo crítica.
Venezuela y otros países expresaron su solidaridad con Nepal y China, destacando la magnitud del desastre y la necesidad de apoyo internacional. La crisis sigue en desarrollo, con más información esperada en los próximos días.
























