El ministro Óscar López acusó al Gobierno de deslealtad en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, durante una reunión en la que destacó la actuación del Ejecutivo frente a críticas y teorías de conspiración. López, en una estrategia de contraataque liderada por Pedro Sánchez, señaló que ciertos sectores judiciales intentan derrocar al Gobierno, según declaraciones publicadas por **.

La tensión entre el Ejecutivo y el ministro se intensificó al acusar al Gobierno de actuar de forma distinta en la crisis migratoria, según **. López defendió la postura del Ejecutivo, afirmando que se ha mantenido firme ante las críticas, mientras que el Gobierno tachó a Vivas de desleal por su actitud diferente.

La situación refleja una división interna en el ámbito político, con López destacando la coherencia del Ejecutivo frente a presiones externas. La crisis migratoria en Ceuta sigue siendo un punto de roce entre distintas facciones, con acusaciones mutuas de falta de unidad.

La tensión persiste en el seno del gobierno, con López insistiendo en la necesidad de una postura coherente ante la crisis, mientras el Ejecutivo rechaza las acusaciones de deslealtad. La situación sigue en evolución, con posibles consecuencias en la estabilidad política.