Más de 95 personas murieron y más de 700 se encuentran desaparecidas en Nepal tras las violentas inundaciones que azotaron el país. Según informes preliminares, las lluvias intensas y los desbordamientos de ríos causaron graves daños en varias regiones del norte del país. Las autoridades locales han iniciado operaciones de búsqueda y rescate, aunque el acceso a algunas zonas sigue siendo difícil debido a las condiciones climáticas adversas.
El Ministerio de Gestión de Desastres informó que las inundaciones afectaron a más de 100.000 personas, muchas de las cuales se encuentran en zonas remotas con poca infraestructura. Los servicios de emergencia trabajan para evacuar a los afectados y proporcionar ayuda humanitaria. Aunque no se han confirmado cifras exactas de daños materiales, se teme que el impacto económico sea significativo, especialmente en áreas agrícolas.
Los expertos advierten sobre la necesidad de mejorar las infraestructuras y los sistemas de alerta temprana para reducir el riesgo de desastres futuros. Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su apoyo para ayudar a Nepal en su recuperación. La situación sigue siendo crítica, pero las autoridades prometen continuar con las operaciones de rescate y asistencia.























